Como Abogada de Familia, entiendo que planificar el futuro es una de las mayores muestras de cuidado hacia nosotros mismos y hacia nuestros seres queridos. Por ello, quiero hablarles de un instrumento legal que cada vez cobra más importancia: el poder preventivo.
Un poder preventivo es un documento notarial que te permite designar a una persona de tu confianza (el apoderado) para que te represente y gestione tus intereses en caso de que, en un futuro, no puedas hacerlo por ti mismo debido a una incapacidad. En nuestro despacho, ofrecemos asesoramiento riguroso para la elaboración de este tipo de documentos, que se han incrementado notablemente en los últimos años.
Gracias a los avances médicos, la esperanza de vida ha aumentado, pero también lo ha hecho la posibilidad de padecer enfermedades relacionadas con la edad que pueden llevar a una incapacidad. Un poder preventivo te permite tomar decisiones sobre tus bienes e intereses mientras eres plenamente capaz. Es una herramienta legal que te da tranquilidad.
Existen varios tipos de poderes preventivos, que se adaptan a tus necesidades:
Poderes Generales: El apoderado puede actuar de forma general, con las facultades que se especifiquen en el documento.
Poderes Especiales: Facultas al apoderado para un negocio jurídico concreto.
Poder Preventivo en sentido estricto: El apoderado solo puede actuar si el poderdante sufre la incapacidad prevista.
Poder Preventivo con subsistencia de efectos: Este es el más común. El poder es válido desde el momento de su otorgamiento, y subsiste incluso si el poderdante se vuelve incapaz.
En mi despacho, en Madrid y Sevilla, estoy a tu disposición para ayudarte a navegar por estos trámites familiares. Nuestro equipo te asesorará con el mayor rigor posible y te informará sobre todas las opciones que tienes para asegurar la defensa de tus intereses en el futuro.