Como abogada de familia, sé que la guarda y custodia es un tema de suma importancia cuando una pareja con hijos se separa. Es un proceso que no solo implica la distribución del tiempo con los menores, sino también el cuidado diario y la atención a sus necesidades. En mi despacho, te ofrezco un servicio profesional y cercano para ayudarte a navegar por esta etapa de tu vida.
La guarda y custodia hace referencia al cuidado cotidiano de los hijos después de una crisis familiar. Esto incluye llevarlos al colegio, acompañarlos a las citas médicas y supervisar sus tareas escolares. Aunque a menudo se confunde con la patria potestad, son conceptos distintos: mientras que la patria potestad se refiere a la autoridad sobre los hijos, la guarda y custodia es sobre el día a día.
En España, existen dos modelos principales:
Uno de los progenitores se encarga del cuidado diario de los hijos, mientras que el otro tiene un régimen de visitas para pasar tiempo con ellos.
Ambos progenitores se ocupan de los cuidados cotidianos de los hijos, con un régimen de estancias que puede ser, por ejemplo, por semanas alternas.
La guarda y custodia puede modificarse a lo largo del tiempo si hay un cambio en las circunstancias que lo justifique.
En mi despacho, mi objetivo es ayudarte a tomar las mejores decisiones para ti y para tus hijos. Te ofrezco un servicio de asesoría que te guiará en:
Definición de un acuerdo: Si el proceso es de mutuo acuerdo, te ayudo a redactar un Convenio Regulador que establezca la guarda y custodia, el régimen de visitas, la pensión de alimentos y el uso del domicilio familiar.
Proceso judicial: Si no hay acuerdo, te represento en un proceso contencioso para solicitar la guarda y custodia que más se adapte a tu situación.
Modificación de medidas: Si las circunstancias cambian, te asisto en la modificación de las medidas de guarda y custodia que se dictaron en su momento.
Estoy aquí para ayudarte a entender tus derechos y deberes y para encontrar la solución más beneficiosa para toda la familia.